Por Juan José Díaz Infante
“México es, poéticamente, como un inmenso
parque teológico, con sus dioses sueltos,
con sus fuerzas sueltas, siempre aclimatados y alertas”;
“Todo es imprevisto y nuevo y permanente como el cielo.
Su orden es renovado cada día y siempre con
algo de inaudito”; “la tierra de la belleza convulsiva,
la patria de los delirios comestibles”.
Poeta guatemalteco Cardoza y Aragón escribiéndole
a Bretón la necesidad de bosquejar a México.
Mientras México no se dibuje él mismo, habrá otros dibujos, que todos son diferentes todos los días y hechos por todos. Basta recordar cómo de una manera muy extraña a México también lo dibuja el 007 fundando el desfile de muertos en CDMX. México, sobreinundado de cultura y con una herencia que lo rebasa, ha logrado importar hasta su propia cultura. Un vicio de producir materia prima obligado por el hermano mayor, Big Brother, y que todo lo demás lo compramos procesado. Nuestros productos finales no son nuestros.
Emilia Pérez es una nueva visita de André Breton a México, cuando Bretón llega a Veracruz, el embajador de Francia en México le dice que no hay fondos para su estancia. Diego Rivera fue a recibirlo sin avisar, a Veracruz también, y le ofrece que se puede quedar en su casa y conocer a Trosky. Bretón acepta.
Los premios de Emilia Pérez:
• Premio del Jurado de Cannes
• Oscar a mejor actriz de reparto
• Cannes mejor actriz
• Globo de Oro a mejor comedia o musical (le ganó a Wicked)
• Premio del Cine Europeo a la mejor película Europea
• Bafta a la mejor actriz de reparto
• Globo de Oro a la mejor película en lengua no inglesa
• César a la mejor película 2025
• BAFTA a la mejor película de habla no inglesa
• BAFI película del año
• Sindicato de Actores a la mejor actriz de reparto
• AACTA a la mejor actriz de reparto
• César al mejor director
• César a la mejor música
• Goya a la mejor película Europa
• Satellite a la mejor banda sonora 2025
• César a la mejor fotografía
• Premio del Cine Europeo al mejor guionista europeo
• César a la mejor adaptación y diálogo 2025
• César al mejor sonido
• Premio del Cine Europeo al mejor director
• Critics Choice Movie Award a la mejor película extranjera
• Critics Choice Movie Award a la mejor actriz de reparto
• César por mejores efectos visuales
• Edda Awards por mejor edición en una película de drama
La trama de Emilia Pérez se lleva a cabo en México, es una trama que no pertenece a ningún otro lugar, es la historia de una abogada morena veracruzana graduada de la “Universidad Nacional de México” que trabaja para el “Manitas”, un narcotraficante en su proyecto de cambiar de sexo y cambiar de vida. La trama planteada es alucinante ya que explora una evolución que no tiene solución, es decir, es el sueño imposible. Es el Quijote que ha leído demasiadas novelas de caballería y decide ser el caballero de la triste figura. Un narcotraficante que deja su vida anterior y que cambia de piel y que sufre una transición y se pone fundar una ONG que localiza exitosamente gente desaparecida. El mejor momento de la historia es ver madres o parientes que agradecen que les devuelvan un cadáver. A partir de ese momento, llevar a algún lado la historia es un tema frágil, difícil, imposible y delicado, la solución de la película pertenece a la mente del observador, el escritor hace lo que tiene que hacer, hizo la travesura y ahora hay que codificarla.
Si Emilia Pérez, ese mismo guión, no hubiese sido escrito por Jacques Audiard y hubiese sido escrito por Ibargüengoitia o Alcoriza, la lectura de la película sería totalmente diferente. Si hubiese sido firmado por Jaques Tatti sería una obra maestra. Sucedió lo mismo en El Padrino, la Liga de Derechos Civiles Ítalo-Americana, liderada por el mafioso Joseph Colombo, sostuvo que la película enfatizaba los estereotipos sobre los ítaloamericanos y quería que todos los usos de las palabras «mafia» y «Cosa Nostra» se eliminaran del guión. Cuando Mario Puzo escribe El Padrino, esa novela no define a USA.
Originalmente Audiard estaba escribiendo una ópera de 4 actos, en épocas del COVID 19, ergo es evidente el final operístico. Esta ópera está inspirada en un renglón del libro Ecoute, de Boris Razon. Una historia de un detective que tiene interceptados los mensajes de un criminal y que la historia debraya de una inmersión del detective en esos mensajes y una relación con un personaje de la tienda vecina de su lugar de vigilancia, sin embargo hay un renglón dentro de ese libro, dice Audiard, “A mitad de camino de la novela, hay un personaje que es un capo de la droga que quiere hacer la transición para convertirse en mujer (…) El autor, que es amigo mío, no desarrolló este personaje. Pedí el derecho a expandir el personaje yo mismo”
Emilia Pérez construye su propio universo con el éter de México, un éter que permite explorar temas como la impunidad, el clasismo, la ausencia absoluta de la policía, la ausencia de la filantropía, etc. Sin embargo lo interesante es que no explora ninguna teoría desconocida o teoría del complot, los elementos de la película son Vox Pópuli. La ONU DH reconocen 100 mil gentes desaparecidas en México (se asume un número real mayor), y en el 2024, 10 mil personas solamente en ese año. En México de cada 100 delitos, sólo 6 se denuncian, de cada 100 denunciados sólo 14 se resuelven. La película causó ofensa, discusión y conmoción este año, vale la pena reflexionar sobre toda la indignación que ha causado y que no causan las acciones reales. UNICEF en Bélgica en 2005, hizo una campaña llamada «Smurf Kill» o «La masacre de los Pitufos». La campaña fue diseñada para concientizar sobre los efectos de la guerra y los niños. En el anuncio, se muestra una escena en la que una aldea de Pitufos es atacada por bombas, lo que resulta en la muerte de varios Pitufos. La campaña fue controvertida en su momento, ya que algunos consideraron que era demasiado gráfica y perturbadora para los niños. Sin embargo, el objetivo de la campaña era precisamente llamar la atención sobre la gravedad del problema de los efectos de la guerra y su impacto en los niños. UNICEF buscaba concientizar a la población sobre la necesidad de apoyar los esfuerzos para proteger a los niños en la guerra. Aunque fue controvertida, la campaña logró llamar la atención sobre un tema importante y contribuyó a concientizar a la población sobre la necesidad de apoyar los esfuerzos humanitarios para proteger a los niños y las comunidades de los efectos de la guerra.
Emilia Pérez toca un tema delicado, México. Una sopa de sucesos posibles, dentro de una historia de un narcotraficante que decide cambiar de sexo. De ninguna manera tiene una moraleja, ni le preocupa una narrativa más compleja, cualquiera de las escenas es un Alka Seltzer de resonancia, es brutal. Lo que la hace todavía más ácida es que es una musical, es decir tiene un aire a Sweeney Todd, el barbero de la muerte.
Es el anti héroe, el personaje principal ya es un villano, un villano en transformación, pero la película nunca toca la trama del bueno contra el mal. Nunca en toda la película aparece un policía (solamente para llevar la noticia del secuestro de Pérez), todo se arregla con documentos falsos, disparos, amenazas y secuestro. Solamente el tema del secuestro como industria es un tema de profundidad, los desaparecidos otro, las drogas, otro. Emilia Pérez lo que hace es hacer de esto una normalidad y eso es el shock eléctrico final que no nos permite ni reír, ni llorar. La solución cinematográfica o literaria de la película son segundo plano cuando la película se ve en México.
Si la trama de Emilia Pérez hubiera sido escrita por Richard Wagner, hubiera tomado un giro épico. Tannhäuser, termina de la siguiente manera: Tannhäuser muere al pie del féretro de Elisabeth que se ha sacrificado por él. Los peregrinos le muestran a Urbano IV la escena y le da la absolución. La conclusión de Tannhäuser es una reflexión sobre la redención y el poder del amor. La ópera explora la lucha entre la carne y el espíritu, y la redención final de Tannhäuser a través del amor y la fe de Elisabeth. La música de Wagner es emocionante y apasionada, y la ópera es considerada una de las obras maestras del compositor alemán.
Emilia Pérez no es Tannhäuser, pero es una ópera contemporánea que muestra una realidad de México donde la palabra clave es “realidad” y la película termina antes de que haya esperanza.
“De ninguna manera volveré a México; no soporto estar en un país más surrealista que mis pinturas” Salvador Dalí

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