De cuando a la empresa cultural independiente la rebasa la poética de sus creadores y de manera natural, se convierte en una poderosa herramienta difusora del arte y cohesión social de la que nos beneficiamos todos.
Por Jorge Ismael Rodríguez
¡Ahora si que estamos de manteles largos!
Este 2025 la generosa y nurtitiva plataforma Arte Mx (artemx.mx), está cumpliendo 15 años de haber nacido y 10 haciéndonos llegar, semana a semana, la voz viva de la creación.
Les cuento.
Sandra Arvizu (1961-2021) y Héctor Ramírez formaron un equipo de trabajo muy interesante. Ambos egresados de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, se formaron entre poetas y pensadores profundos como Maria Luisa Capella, Arturo Souto y Huberto Bátis, con amplísima experiencia editorial en medios tradicionales, ya expertos en comunicación y tocados por el sutíl veneno de la cultura, reconocieron el potencial de la web e idearon en el 2010 la plataforma Arte Mx (artemx.mx) a la que le asignaron la responsabilidad (hay quien desde lo formal diría la misión) de dar visibilidad a las expresiones artísticas que activan, construyen y colaboran para redefinir el efervescente espíritu cultural mexicano y su interrelación con lo global. Sandra y Héctor armaron un instrumento multiemisor que risomáticamente se alimenta de todas las expresiones artísticas y, como buenos mexicanos hijos del 68, no han omitido abrevar desde lo prehispánico hasta las propuestas globales de vanguardia.
Sandra y Héctor personajes serios y contundentes, se repartieron las responsabilidades de acuerdo a sus perfiles: Sandra, sin dejar su espíritu de poeta, realizó una profunda investigación del naciente universo digital y estableció estrategias para la difusión multilineal de temas relacionados con la cultura y el arte. Tomó la importante responsabilidad de community manager, desde donde —con su visión integradora— alineó la plataforma para que pudiera convertirse en este referente confiable y consolidado que ahora disfrutamos. Hasta en sus últimos días, navegando en el mundo de la comunicación a bordo de su balsa poética, se mantuvo atenta y activa en la construcción de la red de colaboración intelectual y el demandante desarrollo de contenidos para Arte Mx, y no conforme con eso, como regalo póstumo, nos dejó Más que la sed ama el agua la bellisima colección de sus textos poéticos que Arte Mx editó este año como inició de sus celebraciones quinceañeras. Por su parte mi querido amigo Héctor Ramírez asumió la dirección general del proyecto. Siempre riguroso y workohólico, combinó su meticulosa formación, su sensibilidad y pasión analítica con un gozoso y agudo poder como observador de las expresiones artísticas y sus múltiples derivas e intersecciones con “lo cotidiano”, para curar, editar y comunicar clara y puntualmente todo esto, tanto en el sitio web (artemx.mx)) como en el programa del mismo nombre que transmiten cada jueves a las 10 am desde UAM Radio, la estación de la maravillosa Universidad Autónoma Metropolitana
En el amplio y fluctuante ecosistema que mantiene con vida al circuito cultural mexicano, Sandra y Héctor, compartiendo sus hallazgos lograron hacer de Arte Mx la plataforma vibrante que promueve la creación, consiguieron que en cada punto comunicante de su plataforma haya claridad, vinculando la calidad intelectual y la accesibilidad, lo que de manera natural les permitió obtener una audiencia copiosa y leal para todos sus aparadores en la web, y en estos tiempos de las followcoin’s y de la hiperinfo han logrado seducir a más de 130 mil seres humanos en sus redes integradas, “folowers” (seguidores) ORGÁNICOS (así con mayúsculas), que conforman un público diverso, crítico y ávido de experiencias enriquecedoras, evidentemente se trata de personas de las que no están nutriendo sus requerimientos de cortizol solo con memes y pastelazos.
Este proyecto, que combina la difusión cultural con una visión analítica y contemporánea, “encontró” en la dirección de Héctor Ramírez a la figura clave que —apoyado en su docta acumulación de experiencias y su pasión— logró dotarla de una clara identidad, consolidando a la suma de herramientas emisoras reunidas en el nicho Arte Mx como la gran interfaz multicanal entre artistas, objetos y no objetos de arte, sitios y audiencias, y que nos dan, con cada párrafo y cada segmento, elementos que nos invitan a interpretar y conectar las creaciones y a sus autores con el contexto social, histórico y hasta emocional que nos modela.
Navegando en su sitio web (artemx.mx), me he encontrado con cientos de maravillosos textos, ensayos, reseñas, imágenes y reflexiones sobre arte, cine, literatura y otras disciplinas, casi todos, con un enfoque que propone al lector a mirar más allá de lo evidente. En esta plataforma se entrelazan cómodamente lo local con lo nacional y lo universal. Por ejemplo, podemos leer artículos en donde se explora el poder de la Escuela Mexicana de Pintura o bien las mágicas y/o eruditas razones de creadores emergentes o consolidados. Ahora mismo me viene a la memoria el maravilloso texto sobre la icónica foto del beso — realizada por el rey de la candid camera Robert Doisneau— en donde el tema se recorre tan ampliamente que incluso le alcanza a dar voz a uno de los protagonistas involuntarios de esa imagen. Otros que también recuerdo vívidamente son el texto de Alicia González Rodríguez, sobre su experiencia al vivir la pieza de arte “El mundo del cambio irreversible”; los súper textos de Luis Ignacio Sáinz sobre la obra de artistas mexicanas contemporáneas como Paloma Torres, Mónica Dower, Perla Arrollo o Nunik Sauret; los recorridos enriquecedores con temas de actualidad de Juan José Díaz Infante; el gozo sin fin de poetas como Rosario Castellanos, Alejandra Pizarnik, Max Rojas y el mismísimo César Vallejo; los textos que abordan temas como la alquimia en el arte, el nacionalismo sin adjetivos en la escultura mexicana y la poética de lo invisible. En la radio he disfrutado entrevistas clarificadoras con referentes de nuestro tiempo como Luis Rius Caso narrando su maravilloso viaje literario en la novela El Espía de Franco; la voz poderosa de la granadina Marina Vargas, que con su contundencia como artista y activista solucionadora nos abre horizontes; al interesantísimo Damián Ortega hablando de su proyecto editorial al que sin duda podemos antender como parte de sus objetos de arte; al siempre sabio Juan Rafael Coronel Rivera reseñando contenidos de sus sin duda interesantes libros y exposiciones y así hasta llegar a las resonancias del cine contemporáneo con directores como Bong Joon-ho y David Lynch. A mi parecer Arte Mx se ha convertido en un referente sólido del imaginario global y su digitaloteca en un importante colector de nuestro presente y el pasado que nos mueve.

En la presentación del libro MÁS QUE LA SED AMA EL AGUA poemario póstumo de Sandra Arvizu, en la Feria Internacional del libro de Coyoacán 2025. Juan Rafael Coronel Rivera, Héctor Ramírez y José Antonio Lugo.
Pero bueno, algunos de los que crecimos con el estigma de que el arte y la cultura “viven del aplauso”, podríamos pensar que el acceso GRATUITO a los contenidos en el espacio de Arte Mx es algo normal que se da por “generación espontánea”, pero no, en realidad se trata de aportaciones generosas de un incontable número de creadores, que igual de hippies que mi admirado amigo Héctor Ramírez, compartiendo lo suyo, mantienen viva de manera heroica esta plataforma quinceañera.

Gustavo A. Sánchez, Héctor Ramírez, Iván Cruz y Jorge Ismael Rodríguez en la presentación del libro de Max Rojas en el Museo de Arte Contemporáneo de Querétaro.
Aprovecho el párrafo anterior para hablar de mi querido amigo Héctor Ramírez como comunicador. Desde que lo conocí, el gran Héctor me sorprendió con su capacidad de tejer narrativas nutritivas que informan y que además provocan reflexión, sin duda es uno de los observadores más activos y agudos del arte y sus múltiples derivas e intersecciones. La metodología de trabajo del Héctor “investigador de campo”, me recuerda la descripción que Walter Benjamín hace sobre el flânuer en su libro de Los Pasajes: “Un sujeto que no se deja seducir por las vitrinas, que hace del acto de caminar un placer en sí mismo” y a esto le agrego que es capaz de fundirse en el paisaje físico y social para poder escudriñarlo sin ser notado y hacer suyo lo que está a la vista de todos, pero que casi nadie percibe. De esos recorridos que para el son cotidianos, cosecha buena parte de la información significativa que utilizará como insumo de lo que acostumbra cocinar a fuego lento y también para enriquecerla sumando imágenes poderosas a su cada vez más sólido oficio como fotógrafo. Héctor Ramírez nos hace creer que es parte de la manada, comparte las mañanas, las tardes y las noches como parte de nuestro ecosistema y al concluir la recolección de experiencias, regresa solo y silenciosamente a su estudio en donde va sumando y vinculando tiempos, sucesos y sensaciones para perfilar cada “cápsula de tiempo”, que una vez digerida se convierte en un texto, o con la complicidad de Armando López Muñoz (su entendido y divertido colega dialogante cuando se trata de cine y brillante colaborador/ postproductor de Arte Mx Radio) pulen cuidadosamente la dósis radiofónica de Arte Mx que nos regalan desde UAM Radio (https://uamradio.uam.mx/) todos los jueves en vivo.
Como conclusión:
En un país como México, donde el arte ha sido históricamente impulsor y reflejo de luchas, identidades y sueños, Héctor Ramírez con su cuidadosa dirección y su búsqueda constante de significados ha permitido que Arte Mx sea un reservorio electrónico vibrante en permanente construcción. En un mundo saturado de información esta generosa plataforma nos regala un espacio de encuentro muy bien curado con las creaciones y los creadores de nuestra época. Se trata de un archivo vivo que trasciende las barreras del tiempo y como Héctor entiende que el arte y la cultura forman parte de un acto de construcción, con su habilidad narrativa, nos muestra rutas para encontrar puentes entre lo que mira, lo que redefine y comparte como lo extraordinario. Gracias a su afán hace que todas las semana leamos y/o escuchemos con sorpresa, con ojos nuevos, las propuestas creativas también como actos de resistencia, de revelación y a veces hasta como la medicina que nos puede salvar. Proyectos heroicos como este son esenciales para difundir y conocer nuestras realidades múltiples a través de las rutas propuestas por mentes creativas y preservarlas para las nuevas generaciones. Como colofón, no tengo duda de que una definición correcta para Arte Mx incluye la palabra LEGADO, así, con mayúsculas.
Jorge Ismael Rodríguez López de Lara
Coyoacán mayo de 2025




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