Masa-Crítica-Reservorio-Xalapa de Jorge Ismael Rodríguez

Masa-Crítica-Reservorio-Xalapa de Jorge Ismael Rodríguez

Por Carlos-Blas Galindo

Una de las vertientes del arte contemporáneo de mayor importancia para los momentos actuales es la que se relaciona con la espiritualidad. Esta directriz contrasta con el arte banal, exacerbadamente intelectivo, homogeneizado, artecentrista y pragmático que campea en el mainstream. Y a la vez dicha tendencia preludia ese arte decolonial, útil socialmente, sin restricciones disciplinares, abierto, solidario, incluyente, comunitario y en el que se considera a los públicos, arte al que aspiramos quienes —como Jorge Ismael Rodríguez y cada vez un número mayor de personas— estamos comprometidos con la construcción de un presente libertario que es tan indispensable como factible.

Con Masa-Crítica-Reservorio-Xalapa, Jorge Ismael propone un recorrido sanador en seis etapas que les resultaría espiritualmente beneficioso a quienes lo practicaran y que, en consecuencia, redundaría en pro del establecimiento de un conglomerado social xalapeño que constituiría precisamente un reservorio capaz de detonar una reacción en cadena que impulsaría la redención espiritual de sectores poblacionales más amplios. Los elementos en torno a los cuales este artista construye cada una de esas seis etapas son esculturas suyas labradas en obsidiana, material vítreo volcánico que, para los mesoamericanos, cuenta con simbologías duales. La obsidiana, en efecto es el material con el que están hechos los pedernales para los sacrificios y, aplicada como bálsamo en las heridas abiertas, tiene efectos cicatrizantes. Los años calendáricos marcados con el pedernal auguran sequías y hambruna, por lo que se precisa anticiparse a ellos a fin de contrarrestar a tiempo sus consecuencias.

Masa-Crítica-Reservorio-Xalapa es una gran ambientación transitable para sitio específico constituida por elementos escultóricos labrados en obsidiana, entre los cuales existen vínculos e interacciones constantes.

PASIÓN 7 esculturas. Obsidiana, madera, metal y pigmento 85x210x210 cms

 

ILUSION Obsidiana 105x 88×71 cms

Este texto fue publicado en el catálogo de la exposición Masa-Crítica-Reservorio-Xalapa de Jorge Ismael Rodríguez en la Galería Ramón Alva de la Canal de la Universidad Veracruzana en 2017.

Acerca de Carlos-Blas Galindo (1955-2025). Crítico de arte, curador independiente, artista visual y artista conceptual. Licenciado en artes visuales por la UNAM con estudios concluidos de maestría en la misma institución. Fue profesor de posgrado en la Facultad de Artes y Diseño de la UNAM y en la Escuela de Diseño del INBAL. Profesor de licenciatura en la ENPEG del INBAL. En 2002 fue designado Académico de Número de la Academia de Artes en su sección de Historia y Crítica del Arte. Profesor titular C de tiempo completo en el Cenidiap, del que fue director entre 2004 y 2012. Textos suyos han sido traducidos al alemán, chino, francés, inglés, italiano y ruso.

Charles Bukowski, cinco poemas

Charles Bukowski, cinco poemas

LA HISTORIA DE UN SUFRIDO HIJO DE PUTA

 

una noche llegó piel y huesos a mi puerta, mojado

apaleado

temeroso

era un gato bizco rabón

lo dejé entrar lo alimenté fue uno más en la casa

desarrolló hacia mí cierta cariñosa confianza

hasta que un día un conocido,

estacionando en mi cochera

pasó con su auto por encima del gato blanco bizco rabón

de inmediato llevé lo que quedaba de él a un veterinario

que dijo:

‹‹no hay mucho para hacer… dale estas pastillas… su

espinazo

está aplastado, pero fue aplastado anteriormente y de

algún modo

logró sanar, si sobrevive no volverá a caminar, mira

estas radiografías, le metieron un escopetazo,

mira estos puntos oscuros

son perdigones enquistados… además, alguna vez tuvo

una cola

y alguien se la cortó››

me llevé el gato a casa, era un verano caliente, uno

de los más calientes en décadas, puse al gato en el piso del

baño,

le serví agua, sus pastillas, no deseaba ni comer ni beber agua,

yo sumergía mi dedo en el agua, le humedecía la boca el

hocico

y le hablaba, ese verano no fui a ningún lado, pasé muchos

días

de ese verano en el baño hablándole, acariciándolo

suavemente,

él me miraba con esos ojos que se le entrecruzaban

mientras tanto pasaban los días,

una tarde realizó su primer movimiento

arrastrándose con sus patas delanteras

(las traseras no querían moverse)

Llegó hasta el rincón donde yo había preparado su cama

Se arrastró un poco más y se dejó caer en ella,

Fue para mí como el sonido de un clarín presagiando la victoria

Posible

Aturdiendo el baño, desparramándose por la ciudad, yo

Le conté entonces a ese gato —que la había pasado mal

también, no tan mal,

pero bastante mal…

una mañana se irguió, se paró sobre sus patas, cayendo luego

de espaldas,

 

me observaba mansamente.

‹‹lo puedes hacer›› le dije.

él insistió, se levantaba y volvía a caer, una y otra vez,

finalmente

caminó unos pocos pasos, era la viva imagen de un

borracho

sus patas se negaban a obedecerle, cayó nuevamente,

descanso

y nuevamente se levantó.

ustedes conocen el resto de la historia: está mejor que nunca,

bizco casi sin dientes, pero ha recuperado su gracia, y esa

mirada

de sus ojos, pícara, no lo ha abandonado…

 

algunas veces me hacen entrevistas, ellos desean saber

de mi vida, de mi literatura,

yo me emborracho, alzo en brazos a mi gato

bizco, herido de bala, atropellado dos veces, rabón

y digo: ‹‹miren, miren esto!!!››

 

ellos no entienden nada, insisto, nada de nada, preguntan

algo por el estilo de: ‹‹¿reconoce usted influencias de

Celine?››.

‹‹no››, levanto mi gato, ‹‹por lo que sucede, con cosas

como esta, como esta!!!››

sacudo a mi gato, lo llevo

hacia la luz brumosa por el humo y e alcohol, está relajado,

él sabe…

 

este es el momento en que la entrevista finaliza

a veces me siento orgulloso cuando miro las fotografías

ahí estoy yo, ahí está mi gato, hemos sido

retratados juntos

él también comprende que son pendejadas,

pero que de alguna manera te ayudan.

 

 

ADIÓS

 

adiós Hemingway adiós Celine (murieron el mismo día)

adiós Saroyan adiós mi buen Henry Miller adiós Tennesse

Williams adiós a los perros muertos en las autopistas adiós

a todo el amor que nunca funcionó adiós Ezra siempre es

triste

siempre es triste cuando la gente se entrega y es usada lo

acepto lo

acepto y te legaré mi automóvil y mi encendedor

y el cáliz de plata que utilizo para beber y el techo que

mantuvo

afuera casi toda loa lluvia adiós Hemingway adiós Celine

adiós

Saroyan adiós

Mi buen Henry Miller adiós Camus adiós

Gorky

adiós al equilibrista cayendo del alambre mientras

los rostros vacíos miran hacia arriba hacia abajo a ninguna

parte

enfurécete con el sol, dijo Jeffers, adiós Jeffers, so solo

puedo

pensar que la muerte de la buena y mala gente es

igualmente triste

adiós D. H. Lawrence adiós al zorro en mis sueños y

al teléfono

fue mucho más difícil de lo que supuse

adiós Tony Dos Toneladas adiós al Circo Volador

ya hicieron suficiente adiós Tennesse alcohólico caprichoso

estoy bebiendo una botellas más de vino por ti

esta noche.

 

 

NOTAS ACERCA DE LAS CARTAS DE AMOR DE BEETHOVEN

 

piensa:

si Ludwig estuviera vivo , hoy,

recorrería la ciudad

en un convertible rojo.

 

levantado reventadas

neuróticas

ésas que andan sueltas por los bulevares.

 

nosotros poseeríamos

una música como nunca antes soñó nadie

 

y él

en su deportivo rojo

la capota baja

de aquí para allá

condenado por siempre jamás

a desencontrarse con su amada.

 

 

PERRO

 

un solo perro

caminando las calientes veredas

del verano

aparenta poseer los atributos

de diez mil dioses

 

¿por qué?

 

 

QUÉ ES LO QUE QUIEREN

 

Vallejo escribiendo de

la soledad mientras se hambrea hasta

la muerte;

la oreja de Van Gogh rechazada por una

puta;

Rimbaud huyendo a África

en busca de riquezas y hallando

un incurable caso de sífilis;

Beethoven por siempre sordo;

Pound arrastrado a través de las calles

en una jaula;

Chatterton bebiéndose el veneno para ratas;

el cerebro de Hemingway que chorrea y cae

dentro del vaso con jugo de naranjas;

Pascal abriéndose las venas

en la bañadera;

Artaud encerrado en el loquero;

Dostoievsky empujado hacia un muro;

Crane lanzándose en las hélices de un barco;

Lorca fusilado al borde del camino por la guardia civil

Española;

Berryman saltando desde un puente;

Burroughs que hace puntería con su esposa;

Maller persiguiendo a la suya con un cuchillo.

 

¿eso es lo que quieren:

un maldito show

una cartelera de neón

encendida

en medio del infierno.

eso es lo que quieren,

ese montón

de aburridos

inarticulados

protegidos monótonos

amantes de los

carnavales?

 

CHARLES BUKOWSKI. Una de las más ardientes y otros poemas. Editorial Laberinto. Traducción Esteban Moore. 2004

 

Antonio Porchia / Aforismos

Antonio Porchia / Aforismos

El amor, cuando cabe en una sola flor, es infinito.

En el sueño eterno, la eternidad es lo mismo que un instante. Quizá yo vuelva dentro de un instante.

Hay caídos que no se levantan para no volver a caer.

El sueño que no se alimenta de sueño desaparece.

Creen que moverse es vivir. Y se mueven, no para vivir. Se mueven para creer que viven.

El hombre no va a ninguna parte. Todo viene al hombre, como el mañana.

Mis ojos, por haber sido puentes, son abismos.

Quien no llena su mundo de fantasmas, se queda solo.

Una cosa, hasta no ser toda, es ruido, y toda, es silencio.

Nada no es solamente nada. Es también nuestra cárcel.

Hay dolores que han perdido la memoria y no recuerdan por qué son dolores.

Nada termina sin romperse, porque todo es sin fin.

Más llanto que llorar es ver llorar.

El dolor no nos sigue: camina adelante.

Quien se queda mucho consigo mismo, se envilece.

Cuando todo está hecho, las mañanas son tristes.

Con algunas personas mi silencio es total: interior y exterior.

El dolor está arriba, no abajo. Y todos creen que el dolor está abajo. Y todos quieren subir.

ANTONIO PORCHIA, Material de Lectura, serie Poesía Moderna, núm. 133 de la Coordinación de Difusión Cultural de la UNAM. Cuidado de la edición: Alejandro Toledo.